El Día que Leticia conoció a Steve McQueen

15.01.2017

Leticia esta sentada leyendo el diario. Me miro y me dijo -mira lo que dice el diario de hoy. El famoso actor Steve McQueen visita punta del este. La mire de reojo, ella sonrió me dijo -vamos a conocerlo. Mi carcajada fue un disparo. Insistió -vamos? Le dije -vamos, pero nos quedamos allá. Tome el diario mire, y si el hombre estaba en punta del este. No sabia en que película actuó o como era. En la foto del diario se ve un hombre maduro, de unos casi 60 años. Me dije, este debe de haber trabajado en bonanza, el gran chaparral, o el agente 007. Realmente un actor de Hollywood estaba en punta del este? Salimos en busca al tal Steve. Ella tampoco sabia quien era, solo tenía la foto del diario. Tampoco sabe en que película trabajo, la aventura nos llama otra vez a que la vida nos sorprenda. Llegamos y Fuimos a los mejores hoteles, entrábamos al hall principal y destilábamos glamour yo llevaba unas hawaiana divinas y ella tenia las mismas. Fue una buena oferta del verano pasado. Lentes de sol grandes, estilo Sophía Loren. Con gracia y simpatía nos acercábamos al mostrador y ella preguntaba. - Buenas tardes, el señor McQueen se hospeda aquí? Las recepcionistas sonreían con disimulo y nos comunicaban que el hotel no da información de sus huéspedes. Leticia solo quería conocerlo. Creo visitamos unos 10 hoteles y la verdad yo me canse, ella no. Le dije- nos vamos? dijo -no Después de un rato resolvió que si, que era lo mejor. Nos fuimos a José Ignacio nos adentramos a una callecita entre árboles y olor a mar El atardecer nos fue atrapando, a lo lejos vimos un hombre tranquilo caminando y disfrutando del paisaje. Llegamos a un hotel que se esconde entre pinos de mar y playa, al Hotel la Viuda de José Ignacio. Entramos nos hospedamos, luego de tomar las habitaciones nos fuimos a disfrutar de algo fresco en el bar. Pedimos que nos llevaran un licuado de frutas a la terraza. Nos sentamos y disfrutamos. Desde la terraza se ve el mar tranquilo. La noche comienza a avanzar, alguien camina lento con un poco de dificultad se escucha el sonido de un bastón que compaña el andar. Leticia saco el diario de su cartera, guardo sus lentes de sol, miro el artículo y dijo -nunca vimos una película de este hombre. Ella se ríe y me dice.-que locura venir detrás de alguien que solo tenemos la foto del diario, talvez es mas viejo o nunca sale de su habitación, o solo mira desde su cama porque no se puede levantar, o nunca vino y solo es propaganda. Me quede tranquila, Leticia asumió que era todo una locura, para mi una de las mejores. Algunos huéspedes toman asiento y disfrutan de la noche, se escucha el murmullo de sus conversaciones. El cielo es el espectáculo, escuchar el sonido del mar, la brisa fresca, grillos que cantan, algún búho que se escucha, el lugar esta calmo y tranquilo. Un hombre viejo esta sentado a unos metros, se nota en sus manos la piel arrugada, su bastón apoyado en una de las sillas. Sentado en silencio se quita el sombrero, lo apoya en la mesa. Llama al mozo y le pide una bebida. Con elegancia el mozo, lleva en su bandeja una botella de whisky Jack Daniela, un vaso y hielo. Pidió permiso para servir, el caballero se lo dio. Sirvió dos cubos de hielo y dejo que el whisky cayera, sin medida. El mozo se retiro. Parecía una película, su mano arrugada y vieja tomo el vaso, disfruto del perfume y luego moja sus labios. Debe ser un hombre de que disfruta de la bebida, o esta disfrutando de todo el entorno y mas. Apoyo el vaso en la mesa, metió la mano en su bolsillo y saco un papel, su lapicera cayo y rodó casi hasta donde estábamos. Leticia me miro, nos reímos y ella dijo.-la obra de bien del día. -si dios quiere, sabrá que algún gusto me dará. Recogió la lapicera, sus pasos se escucharon ya que el piso es de madera. Se acerco al hombre viejo y le dijo -sírvase es suya. El levanto su cabeza sonrió y en un estridente español le dijo gracias. Leticia giro su cuerpo hacia mí y sonrió, la mire. Ella le hablo a el y el asentó con la cabeza. Volvió a donde estaba y me dijo -no te importa que me siente con el hombre viejo a charlar? Le dijo - no, anda tranquila. En realidad quería disfrutar de la noche, estaba bellísima y ella me iba a hablar el tal McQueen. Disfrute hasta que me aburrí y me puse a escuchar lo que ellos hablaban. Leticia estaba hablando en su ingles mas charrúa, y el un español cherokee. No se de que hablan, pero se esfuerzan en contarse cosas, se ríen y cada tanto se atropellan en hablar casi sin entenderse. El, la mira con respeto y dulzura. Yo de lejos me imagino, Leticia le cuenta las andanzas, de buscando a Sr. McQueen. La noche se hizo larga con estos dos extraños charlando, se nota que se disfrutan. El se levanto tomo el bastón se apoyo en el, Leticia se levanto tomo su mano se saludaron y sonrieron. Se despidieron con gran placer. Yo los mire y me dije pobre hombre si entendió su ingles rustico esta listo el cielo para el. El se fue caminando despacio disfrutando de todo el entorno, ella con una sonrisa gigante se acerco a mí y me dijo no te olvides de esto. Hoy fue el día que yo conocí a Steve McQueen. Es verdad, Leticia lo conoció y yo lo vi. De Yvonne SilveiraLeticia esta sentada leyendo el diario. Me miro y me dijo -mira lo que dice el diario de hoy. El famoso actor Steve McQueen visita punta del este. La mire de reojo, ella sonrió me dijo -vamos a conocerlo. Mi carcajada fue un disparo. Insistió -vamos? Le dije -vamos, pero nos quedamos allá. Tome el diario mire, y si el hombre estaba en punta del este. No sabia en que película actuó o como era. En la foto del diario se ve un hombre maduro, de unos casi 60 años. Me dije, este debe de haber trabajado en bonanza, el gran chaparral, o el agente 007. Realmente un actor de Hollywood estaba en punta del este? Salimos en busca al tal Steve. Ella tampoco sabia quien era, solo tenía la foto del diario. Tampoco sabe en que película trabajo, la aventura nos llama otra vez a que la vida nos sorprenda. Llegamos y Fuimos a los mejores hoteles, entrábamos al hall principal y destilábamos glamour yo llevaba unas hawaiana divinas y ella tenia las mismas. Fue una buena oferta del verano pasado. Lentes de sol grandes, estilo Sophía Loren. Con gracia y simpatía nos acercábamos al mostrador y ella preguntaba. - Buenas tardes, el señor McQueen se hospeda aquí? Las recepcionistas sonreían con disimulo y nos comunicaban que el hotel no da información de sus huéspedes. Leticia solo quería conocerlo. Creo visitamos unos 10 hoteles y la verdad yo me canse, ella no. Le dije- nos vamos? dijo -no Después de un rato resolvió que si, que era lo mejor. Nos fuimos a José Ignacio nos adentramos a una callecita entre árboles y olor a mar El atardecer nos fue atrapando, a lo lejos vimos un hombre tranquilo caminando y disfrutando del paisaje. Llegamos a un hotel que se esconde entre pinos de mar y playa, al Hotel la Viuda de José Ignacio. Entramos nos hospedamos, luego de tomar las habitaciones nos fuimos a disfrutar de algo fresco en el bar. Pedimos que nos llevaran un licuado de frutas a la terraza. Nos sentamos y disfrutamos. Desde la terraza se ve el mar tranquilo. La noche comienza a avanzar, alguien camina lento con un poco de dificultad se escucha el sonido de un bastón que compaña el andar. Leticia saco el diario de su cartera, guardo sus lentes de sol, miro el artículo y dijo -nunca vimos una película de este hombre. Ella se ríe y me dice.-que locura venir detrás de alguien que solo tenemos la foto del diario, talvez es mas viejo o nunca sale de su habitación, o solo mira desde su cama porque no se puede levantar, o nunca vino y solo es propaganda. Me quede tranquila, Leticia asumió que era todo una locura, para mi una de las mejores. Algunos huéspedes toman asiento y disfrutan de la noche, se escucha el murmullo de sus conversaciones. El cielo es el espectáculo, escuchar el sonido del mar, la brisa fresca, grillos que cantan, algún búho que se escucha, el lugar esta calmo y tranquilo. Un hombre viejo esta sentado a unos metros, se nota en sus manos la piel arrugada, su bastón apoyado en una de las sillas. Sentado en silencio se quita el sombrero, lo apoya en la mesa. Llama al mozo y le pide una bebida. Con elegancia el mozo, lleva en su bandeja una botella de whisky Jack Daniela, un vaso y hielo. Pidió permiso para servir, el caballero se lo dio. Sirvió dos cubos de hielo y dejo que el whisky cayera, sin medida. El mozo se retiro. Parecía una película, su mano arrugada y vieja tomo el vaso, disfruto del perfume y luego moja sus labios. Debe ser un hombre de que disfruta de la bebida, o esta disfrutando de todo el entorno y mas. Apoyo el vaso en la mesa, metió la mano en su bolsillo y saco un papel, su lapicera cayo y rodó casi hasta donde estábamos. Leticia me miro, nos reímos y ella dijo.-la obra de bien del día. -si dios quiere, sabrá que algún gusto me dará. Recogió la lapicera, sus pasos se escucharon ya que el piso es de madera. Se acerco al hombre viejo y le dijo -sírvase es suya. El levanto su cabeza sonrió y en un estridente español le dijo gracias. Leticia giro su cuerpo hacia mí y sonrió, la mire. Ella le hablo a el y el asentó con la cabeza. Volvió a donde estaba y me dijo -no te importa que me siente con el hombre viejo a charlar? Le dijo - no, anda tranquila. En realidad quería disfrutar de la noche, estaba bellísima y ella me iba a hablar el tal McQueen. Disfrute hasta que me aburrí y me puse a escuchar lo que ellos hablaban. Leticia estaba hablando en su ingles mas charrúa, y el un español cherokee. No se de que hablan, pero se esfuerzan en contarse cosas, se ríen y cada tanto se atropellan en hablar casi sin entenderse. El, la mira con respeto y dulzura. Yo de lejos me imagino, Leticia le cuenta las andanzas, de buscando a Sr. McQueen. La noche se hizo larga con estos dos extraños charlando, se nota que se disfrutan. El se levanto tomo el bastón se apoyo en el, Leticia se levanto tomo su mano se saludaron y sonrieron. Se despidieron con gran placer. Yo los mire y me dije pobre hombre si entendió su ingles rustico esta listo el cielo para el. El se fue caminando despacio disfrutando de todo el entorno, ella con una sonrisa gigante se acerco a mí y me dijo no te olvides de esto. Hoy fue el día que yo conocí a Steve McQueen. Es verdad, Leticia lo conoció y yo lo vi. 

De Yvonne Silveira Machado